Érase una vez… El hijo del viento
Bueno pues aquí está la primera historia que nos ha llegado de los inicios en el Rugby.
Muchas gracias Conmigo, conmigo y conmigo ( esta historia ya la contaré más adelante)
Ya apenas recuerdo el año que corría, pero pongamos que serían los tardíos 80 del pasado siglo, y yo era un mozalbete de unos 15 años.
Siempre me gusto el rugby pero en mi ciudad no había equipo o por lo menos yo no tenía noticia de ello, así que intenté con otros compañeros de clase jugar al rugby, sin saber las reglas ni nada, ya teníamos cierta experiencia en ese tipo de partidos en el patio del colegio, practicados con más fuerza que técnica, una especie de “soule”, cuando decidimos hacer uno a lo grande en unos campos de hierba que tenía el colegio y para allá que nos encaminamos, cerca de 40 entusiasmados colegiales, seguíamos sin saber las reglas y ese día tampoco disponíamos del “wallaby” que sorprendentemente tenía uno de nosotros, así que nos apañamos con un balón de plástico enano y de fútbol americano, pero bueno allí que fuimos, a los campos de nuestro colegio pero al llegar allí nos encontramos a un grupo de universitarios que si jugaban al rugby y en nuestra ciudad, desde entonces y después de intentar jugar aquel día bajo las extrañas reglas que nos comunicaban (mele,placaje bajo, no jugar en el suelo etc…),no he vuelto a dejar de entrenar y de jugar, ahora hasta soy yo quien enseña a otros aquellas extrañas reglas.
Doy las gracias por ello a todos los que participaron en aquel mi primer “partido”,mi primera “mele” y mis primeros dolores después de un partido.
